Hace un par de días el W3C publicó un test sobre la compatibilidad de los principales navegadores con HTML5. La sorpresa fue que de entre todos los analizados (Internet Explorer, Firefox, Chrome, Opera y Safari) el que mejor cumple el estándar HTML5 es la beta de Internet Explorer 9.
Tradicionalmente Internet Explorer ha sido el navegador que menos ha cumplido los estándares del W3C, por lo que la noticia ha corrido como la pólvora por todo Internet, y no es para menos. El trabajo que está haciendo Microsoft para ponerse al día en la compatibilidad con estándares es encomiable, IE 9 va a suponer un salto cualitativo en ese aspecto, pero afirmar que es el navegador que mejor se comporta ante HTML5 parece arriesgado.
A medida que han pasado los días han salido varios análisis de los resultados del W3C que ponen en entredicho su validez, ya que todos los tests realizados hasta el momento no ponían a Internet Explorer en el mejor lugar. Los puntos más conflictivos respecto a los resultados son 4:
- El conjunto de tests realizados cubre una parte muy pequeña del estándar HTML5.
- Entre los elementos analizados están video, audio y canvas, que son algunas de las “joyas de la corona” del nuevo estándar, pero el resto no son tan relevantes.
- Si tomamos otros elementos como base para el test, IE 9 sale peor parado, parece que el conjunto de tests elegido favorece a este navegador.
- IE9 carece de soporte para APIs muy importantes como Web Workers, Drag&Drop y File y otros estándares que van a marcar el futuro de la Web como SVG y CSS 3.
Esto ha generado una corriente en contra del W3C con teorías de la conspiración incluidas. Ante este panorama, ayer el W3C recordó en su blog que el test de compatibilidad con HTML5 no está completo y no será fiable hasta que incluya pruebas para una parte significativa de HTML5. De hecho se siguen añadiendo nuevas pruebas y las puntuaciones de los navegadores irán fluctuando en consecuencia.
En nuestra opinión esta polémica ha vuelto a poner de manifiesto que los estándares son una de las bases para el desarrollo e impulso de la Web, pero es un hecho que sin el soporte de los navegadores los estándares son papel mojado y la Web se queda estancada. Los tiempos en los que un solo navegador dominaba una Web sin estándares son cosa del pasado, la competencia entre todos los navegadores los hace mejores y nos beneficia a todos -usuarios y desarrolladores-. Deberíamos alegrarnos cada vez que sale una nueva versión de un navegador, todos los avances que se produzcan son positivos, vengan de quien vengan.
Artículo publicado el 5/11/2010.





